Habemus electricidad, 1era etapa exitosa. Luego de una intensa correspondencia electrónica con mi físico nuclear asesor (que transcribo acá, a modo de documento de un riquísimo intercambio interdisciplinario de conocimientos y prácticas), se pudo sacar energía eléctrica de una farola estandar de Valencia.
Ahora que se comprobó la factibilidad, queda la profesionalización del enganche (para que no sea taan chapucero y peligroso) y luego la creación del manual.
2 respuestas hasta el momento ↓
pepe // Febrero 10, 2008 a 10:24 pm |
Oye estos proyectos están muy interesantes. Me he quedado flipado con el intercambio de mails con tu amigo para preparar todo el proceso. Sabes, al menos cuando yo era estudiante había gente que se enganchaba a la corriente pública en las casas, cogiendo la luz de los cables que pasaban por las terrazas.
Claro que todas estas propuestas tienen un caracter utópico muy determinante, porque dudo que nadie se quiera enganchar a la luz de una farola, a no ser gente que viva en casas abandonadas o en chabolas.
entrelaspiedras // Febrero 13, 2008 a 12:12 am |
Me interesa eso del intercambio disciplinar, pero en Chile me salía mas fácil, pues ahí vive la gente que me ayuda…
Respecto a lo otro… creo que volvemos un poco también al tema anterior de la señora… se mira lo mismo pero con ojos diferentes… el arte y sus utopías (sean del tamaño que sean); la realidad y sus necesidades… en muchas ciudades latinoamericanas la gente va en masa, se “toma” terrenos inmensos y los servicios básicos se los auto proveen enganchándose a las redes… yo hago lo mismo pero ya no por necesidad, sino buscando una reflexión donde se mezclan la estética, la política, la vida.
Creo que, como escribí en el texto de esa entrada, “enganches chapuceros” tiene mas que ver con una “re-distribución -quizá ilusoriamente práctica, pero sin duda significativamente metafórica- de los servicios básicos pensando en la gente, en el uso libre y en la ocupación y recuperación del territorio público” mas que con un deseo de electricidad para todos. Es decir, enganches…, tiene mas que ver con un acto que refiere a esa necesidad de recuperar las calles, gesto que nace muerto como acción posible (que todo el mundo se enganche) pero que vive como micro-utopía en la posibilidad del cambio (de generar una reflexión).