Quería realizar algo con los teléfonos públicos; era lo único que tenía claro. Me sentía irresistiblemente atraído por su presencia nocturna, luminiscente y de aspecto solemne que los hacían parecer pequeños monumentos a la tristeza, la lejanía y la soledad… todo a pesar de ser aparatos para la comunicación.
Luego me puse a pensar que con la aparición de los teléfonos móviles personales, los teléfonos públicos -que antes conformaban la mayor parte del mobiliario urbano- estaban siendo desplazados, disminuyendo significativamente su presencia y quedando disponibles solo para alguna llamada de emergencia o relegados para ciertos sectores que por motivos económicos no quieren, o simplemente no pueden optar por la telefonía móvil.
Pero es justamente de noche cuando estos aparatos cobran vida nuevamente, se revitalizan. Es de noche, en horas en que los locutorios ya se encuentran cerrados, cuando los husos horarios obligan, cuando la distancia y la añoranza apremian, cuando la soledad se hace insoportable, que podemos -si observamos con cuidado- ver como decenas de inmigrantes aparecen y desaparecen como fantasmas alrededor del aparato que les permite sentir cerca por algunos minutos a su familiares y amigos.
Por otra parte, los buzones del servicio de correo (cartas) también pasan por malos tiempos, pues podrían leerse como una vía de comunicación mas cercana actualmente a un tercer mundo subdesarrollado, rural y migrante que a una capital europea y alfabetizada digitalmente.
La fotografía es una exposición múltiple que intenta representar este circular fantasma alrededor de los dispositivos de comunicación en una ciudad que se nos presenta como escenario vaciado y abandonado, en una ciudad donde la noche lleva consigo una carga de nostalgia, desasosiego y desolación.
El modelo fotografiado es siempre el propio artista, que prescindiendo de un registro, según su perspectiva, innecesariamente documental y sociológicamente ilegítimo (la fotografía sin consentimiento es una violación), opta por construir la imagen desde su lectura como ficción metafórica.

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